Historia de Carlos*

Muchas personas se ríen cuando yo les cuento esto, pero en realidad a mi me afecto mucho, sobre todo cuando estuve en el colegio.

Yo me crié con mi abuela, y después con mi mamá. Sufrí mucho porque en la escuela se burlaban de mí por mi forma de hablar, mis gestos, mi forma de ser, porque no me gustaba el fútbol y jugaba con las nenas, siempre me gusto mas los juegos de nenas, construir sobre todo.Entonces mis compañeros me decían que yo era un afeminado.

En el colegio empeoro mucho más, porque no jugaba fútbol con mis compañeros, y ellos eran mucho más agresivos con ese tema, también yo me metí más en cuestiones de arte, bailaba e imitaba a artistas.

Cuando a uno lo están discriminando por algún motivo, la gente siempre ve como si fuera una broma, pero en el fondo uno está sufriendo.

Lo más fuerte que me dijeron fue que yo era gay, me regalaban condones en el día de la amistad en forma de burla. Me era difícil hablar de esto con mis profesores, porque ellos lo veían solo como broma.

Empecé a superar esta situación cuando asistí a una charla en la Secretaría de la Mujer (hoy Ministerio de la Mujer), donde hablaron sobre la cuestión de género y los estereotipos, ahí yo empecé a entender. Era una charla donde fuimos invitados los lideres de los cursos, y como yo era muy activo y era el líder de mi curso entonces fui.

Yo me preguntaba porque la gente era así conmigo, y porque yo era así, en ocasiones me sentía mal conmigo mismo, porque me sentía distinto al resto. Tal es así que tuve un conflicto interior, quería cambiar para que dejaran de tratarme así.

Accedí a esta entrevista porque se que muchas personas quizás pasan por esta misma experiencia, quizás muchos podrían estar sufriendo así como yo sufrí, y creo que la sexualidad no pasa por ahí. Creo que los adolescentes deben entender que ser así no está mal, y que no deben sentirse mal por ser como son.

*Nombre ficticio

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