En el 2013 tenía que haber terminado el colegio, pero por cuestiones personales no pude. Conseguí un puesto de recepcionista en una institución pública gracias a mi discapacidad. A veces, es duro, porque el recepcionista es quien recibe a las personas que muchas veces no saben separar los problemas de la casa con el trabajo.

Es muy difícil el día a día cuando uno anda en silla de ruedas, porque la gente te ve diferente. Te vas por la calle y no te saludan normalmente, porque, o tienen miedo, o tienen vergüenza o tienen menos respeto hacia las personas con discapacidad.

Uno siempre está tratando de adaptarse a la gente, pero la gente no se quiere adaptar a uno. En el colegio por lo general no se enseña el respeto hacia las personas como se enseñaba antes, la gente de antes siempre te saludan, ahora la tecnología tiene un rol muy grande en la juventud, les mantiene la mente mas cerrada en muchos casos.

Y en cuanto a estructura, no hay mucha accesibilidad, esto nos mantiene alejados de ciertas actividades, cosas tan sencillas como ir a ver un partido de fútbol por ejemplo. En las calles las personas no respetan el paso, más aquellas que van en vehículo. Las personas con discapacidad estamos segmentados, separados de la sociedad, porque la sociedad misma nos aparta.

Pero la discriminación también empieza en la casa, yo conozco muchas personas que no salen ni a la vereda porque sus padres les mantienen encerrado. No les dejan salir, porque tienen esa mentalidad de que no va a poder hacer otra cosa. Gracias a Dios, yo crecí en un hogar donde me trataban igual que a mis primos, con los mismos privilegios y los mismos castigos. Gracias a eso me fortalecí mucho, a parte de todo lo que es la vida que te golpea miles de veces, uno tiene que luchar siempre.

Recordando una anécdota…

En el colegio, tenía un compañero que no me trataba bien, yo era todavía lento para escribir, y en un momento le pedí al profesor que volviera a repetir una palabra de lo que estaba dictando, y mi compañero que estaba sentado detrás mío me dijo, sos una tortuga sin patas, por el echo de que estaba en silla de ruedas y no podía escribir rápido.

Y como yo era todavía muy inocente, me dolió mucho y me puse a llorar, entonces mi profesor me pregunto,¿que me estaba pasando, porque estaba llorando?, Y le dije que nada, después el profesor guía hablo conmigo, entonces, le conté lo que había pasado. El profesor habló con mi compañero y le explicó que eso que él estaba haciendo, no estaba bien. Después el profesor me dijo que siempre me va a pasar eso, pero que de a poco voy a ir aprendiendo que de todo lo que me digan, nada es verdad, que con el tiempo iba ir ganando fuerza mental y emocional.

Hace poco le encontré en la cancha a éste compañero y me pidió disculpas, después de prácticamente 10 años de haber ocurrido eso.

Yo siempre pienso que el respeto hacia las personas con discapacidad tiene que empezar en la casa y en las escuelas. Hay muchos padres que le dicen a sus hijos, no te acerques porque te va a lastimar, yo pase por muchas situaciones así, hasta ahora escucho a padres decirle eso a sus hijos, y es una pena. En el colegio se tiene que enseñar a respetar a las personas con discapacidad, porque es ahí donde se pasa por muchas cosas, e incluso los padres a veces ni se enteran por lo que pasan sus hijos.

Una vez quisimos ir a un concierto con unos amigos que también tienen discapacidad, pero en el local no tenían la infraestructura para personas con discapacidad. Ya teníamos las entradas, pero nos dijeron que no estaban las infraestructuras adecuadas y entonces tuvimos que quedarnos, no pudimos ir. Duele ver al gobierno alejado de todo esto. No puede ser que cuando les toque a ellos nomas reaccionen. Merecemos respeto, pero nosotros también tenemos que hacernos respetar.

Lo que me motiva a hacer esta nota sobre mi realidad, es, dar a entender que todos somos iguales, ya sea por el medio que sea, la gente va a escuchar, va a ver, va a leer, va a recibir la información de alguna forma y entonces van a pensar, ¿si ellos pueden por que yo no, si yo merezco respeto porque ellos no?