Guido Medina es un joven entusiasta como pocos: A su corta edad se desempeña como secretario del reconocido ballet Kamba Cuá, símbolo inexcusable de la afrodescendencia en el Paraguay, además de ser secretario de la Red de Afrodescendientes del Paraguay. En pocas palabras: Activista de pura cepa.

Por si eso fuera poco, el resto de su tiempo, Guido lo utiliza para cumplir su meta: Ser un flamante abogado que lucha contra la discriminación.

Fue precisamente, en ese contexto que sufrió y vivió en carne propia la discriminación que, lastimosamente, es el pan de cada día de la población afrodescendiente de nuestro país.

“Una mañana, un compañero envía una foto a un grupo de WhatsApp en la que aparecemos ambos. Acto seguido, una compañera comenzó a discriminarme por mi color de piel diciendo a el negro no se le ve”, señaló a Amnistía Internacional Paraguay.

“Luego otro compañero envía un audio y dice hay dos tipos y dos chicas y el otro no sé qué es. Hace tres años este compañero ya había discriminado a las personas de color a través de WhatsApp y denunciamos en un medio alternativo”, añadió.

“No realicé la denuncia ante una instancia formal porque no contamos con una ley en contra de toda forma de discriminación, pero decidí hacer público este caso”, subrayó Guido.

“Esto lo hice para que la próxima vez estas personas piensen dos veces antes de discriminar y menopreciar a un afrodescendiente”, sentenció.