Entrevista a Claudia Reyes, del Movimiento Talla Baja Paraguay, por Sandra Taboada |

Para Claudia Reyes Zacur la estatura no ha sido un impedimento para lograr metas en la vida. Ella es precursora de la primera asociación que lucha contra los prejuicios de las personas de talla baja en Paraguay, y a favor de sus derechos. Acompañada de los miembros del movimiento Talla Baja Paraguay (TBPy), busca concientizar sobre los derechos y necesidades de las personas que tienen esta condición física en nuestro país. Actualmente, la iniciativa está en proceso de convertirse en una asociación.

Claudia nos comenta cómo se instaló este proyecto en Paraguay. Dijo que buscando información sobre personas de talla baja en las redes sociales, no encontró respuestas en nuestro país, pero en otras naciones sí pudo intercambiar experiencias y conversaciones con los que impulsaron a realizar el proyecto en Paraguay. “Estando en comunicación con representantes de la Asociación de Personas de Talla Baja de México, me animé a realizar este proyecto en Paraguay, donde no existía. Solía ver algunas personas de talla baja a través de la televisión. Además, me fijaba en las entrevistas que no tienen los mismos derechos que las otras personas, y no son respetados”, refiere.

Como uno de los logros más significativos de la organización establecida en México, se encuentra la aprobación de la ley que dictamina el Día Nacional de las Personas de Talla Baja cada 25 de octubre. Otros países de Latinoamérica como Colombia, Chile, Argentina, Uruguay y Paraguay, están unidos por la misma causa.

La idea de la conmemoración surgió en honor al actor estadounidense William John Bertanzetti, quien fue pionero en defender los derechos de las personas de talla baja y fundó la primera sociedad de Gente Pequeña de América, en ingles Little People of América.

Claudia resalta que desde que empezaron a difundir el proyecto en los medios de comunicación, pudo ver una mayor amplitud y aceptación en cuanto a la problemática del sector. Las precursoras que la acompañan en el proyecto de formalizar la Asociación de talla Baja en Paraguay son Liliana Mabel Paredes, Nancy Enríquez, Leonela Núñez y Ruth Silva. Como grupo están comprometidas y empezaron realizando charlas sobre el tema en colegios y universidades, además de las conferencias dictadas en la Municipalidad de Asunción, por medio de un programa con el que contaba la institución para personas con discapacidad.

No hay estadísticas concretas sobre cuántas personas de talla baja existen en nuestro país. Al respecto, Reyes subraya esta falta de estudios, por lo que la condición física es poco conocida, tanto desde el punto social como clínico. “No hay censos específicos sobre las personas de talla baja. Nos ponen en la categoría de niños, de 4 a 7 años de edad”, dice Claudia. Indica que en un 15% de la población se identifica a las personas con discapacidad, pero de esa muestra no se pueden diferenciar las discapacidades físicas. La representante de TBPy argumenta que a las personas de talla baja “no se les contempla como personas con discapacidad. Por ende, no pueden tener censos concretos sobre este sector de la sociedad”.

Educar a la sociedad para aceptar las diferencias

Claudia enfatiza en la importancia de educar a los niños y niñas desde casa sobre las diferencias físicas, para respetar y valorar a los demás. “La discriminación suele verse más en los niños porque no conocen el significado de sus actos. A veces, los mismos padres acompañan esa inocencia de los niños al criticar a las personas con talla baja”, afirma. Reitera la relevancia de conversar en las casas y en el sector educativo sobre las personas de este sector de la sociedad, para recordar que no todos somos iguales y hay personas con discapacidad que tienen los mismos derechos.

“Si logramos una ley contra todo tipo de discriminación lograremos la igualdad. Sería como el primer paso para lograr la obligación de los demás hacia los que son víctimas de discriminación”, apunta la integrante de TBPy. Igualmente, le gustaría erradicar el término “enanismo”, porque no es la manera correcta para referirse a una persona con esta condición física, y aunque esta acepción no sea negativa tiende a utilizarse con connotaciones ofensivas. “Detesto que la gente que no me conoce use el término para referirse hacia mi persona, aún compartiendo con los de mi entorno y afecto, no me gusta”, señala.

Igualmente, aspira a lograr una ley inclusiva para que así puedan obtener más independencia, dentro y fuera de sus casas. “Queremos conseguir el reconocimiento del Día Mundial de las Personas de Talla Baja en Paraguay. También exigir el apoyo del gobierno, que brinde más infraestructura para las personas con discapacidades físicas. Por lo menos, que haya adaptaciones para este sector de la sociedad, en entidades públicas. Queremos más autonomía y facilidades”, solicita Claudia Reyes.

Una joven entusiasta con metas claras

La precursora del proyecto TBPy es graduada en ingeniería comercial. En este momento, se desempeña como pasante universitaria en un banco de la capital, en el área de recursos humanos, específicamente en el sector de capacitación y desarrollo. Anteriormente, ejercía sus labores en la fundación Cerenif, una institución que trabaja con personas con discapacidad, donde también desempeñaba labores en el área de recursos humanos.

Como toda joven, Claudia dice que le gusta salir, compartir con sus amigos, y conocer gente. No teme a los desafíos. En el año 2013 viajó a México para un congreso de personas con talla baja, donde estuvo representando a Paraguay.

La autoconfianza en sí misma y el apoyo de su familia la ha ayudado a superar todo tipo de obstáculos, sociales y físicos. “No tengan miedo, hoy en día la sociedad no es tan reacia a las diferencias como antes. Si luchan demostrando buenas acciones no tendrán limites, llegaran hasta donde quieran llegar y mucho más, no se nieguen oportunidades como viajar, salir con amigos, conocer gente y si tienen dudas sobre su condición física pregunten e investiguen, no permitan que nadie se burle, si no tienen trabajo busquen, capacítense, no se victimicen y superarán sus metas”, aconseja Claudia.