Desde los 3 meses de haber nacido sufro de un mal llamado obesidad, no tan malo porque tiene solución. Fui creciendo y viviendo mi vida como cualquiera con la diferencia que, espera diferencía..? Pues claro para los ojos de esta sociedad cada vez más asquerosa soy diferente por no ser FLACA y de estatura MEDIANA a BAJA, peso 120 kg y mido 1.75 m que feo para vos no ? Fui a la escuela y como ya hace muchos años por ser diferente a los demás, una persona como yo tiende a sufrir “Bullying” siempre lo supere, lo supe sobrellevar, supe vivir con eso, siempre sola, muchas veces encerrandome, no hablando, a veces hasta no comiendo; quizás mi familia no entendía que esos dolores estomacales eran sólo no querer comer más por sentirme “diferente”.

Pasaron los años y llegó la etapa del colegio, siempre temerosa, sin saber cómo reaccionar, cómo me iban a tratar, a pesar de todo temor seguí adelante, sumisa como siempre. Gracias a Dios fue todo lo contrario a la escuela, hice más amigos, era más sociable y me sentía bien conmigo misma… pero eso si por dentro nunca aprendí a aceptarme, esa NO aceptación siempre invadía mi mente era como una tortura. Siguió pasando los años y todo siguió igual, aveces bien, aveces mal, a veces sólo respirando esperando que termine el día y llegue el siguiente. Llegue al noveno grado, empecé a trabajar como ordenanza en un Laboratorio Óptico iba después del colegio, pasó un mes de haber empezado a trabajar y estudiar a la par me sentía muy bien cobraba 100.000 gs semanal, para esa época y mi edad era un lujo.

Un día luego de llegar exhausta de una de las tantas idas y vueltas por el centro de Asunción haciendo mi trabajo como ordenanza, un compañero de trabajo me había dicho un comentario muy hiriente sobre mi obesidad por supuesto todos se mandaron semejante carcajada siguiendo el juego. Una vez más me sentí vulnerable, seguí callada sin decir una sola palabra. Fui al baño y lloré desconsoladamente estaba volviendo a pasar eso que había superado de a poco con los años, como soy impulsiva agarre mis cosas y sin que nadie se diera cuenta hui del trabajo yendo a la casa de mi mejor amiga que hasta hoy día lo es y la amo tanto, llegue llorando con tanta rabia apague el teléfono quise desaparecer como toda adolescente, esa vez tampoco supieron de mi reacción y las ganas de no volver a ese lugar porque siempre escondí mis sentimientos, porque los malos ratos para mi tienen que ser olvidados. Pasó dos años había pasado al 2do de la media por necesidad y ganas de superarme volví a trabajar en el mismo lugar con la diferencia que ya había superado lo ocurrido y esa persona ya no trabajaba ahí, pasó el año ya había adquirido mucha experiencia ya no era solo ordenanza me fui adentrando al mundo de la Óptica. Llego mi último año de colegio tenia que tener bien claro lo que tendría que estudiar para mi futuro, al culminar el colegio opte por la carrera de Óptica y Contactología. Pasaron dos años más seguía en la misma empresa creciendo como entendida del rubro cada vez más, todo el conocimiento que tengo es gracias a esa empresa y lo agradezco de todo corazón pero por razones personales y ciertos ocurridos decidí renunciar.

Necesitaba emprender, confiaba bastante en mi capacidad, que daba para mucho más. A principios del 2016 para ser exactos el 07 del corriente conseguí por medios de otra persona una entrevista en una “Famosa” “Popular” Óptica del Shopping del Sol yo más que entusiasmada, ansiosa con miles de emociones al mismo tiempo para mi en ese momento era lo que más quería. Llegue puntual a la hora que me citaron (10:30 hs) el “gran” Jefe llegó a las 12:00 del mediodía pues claro yo no tengo nada que hacer. Estaba sentada al llegar dijo “Buen Día” realmente ya era Buenas Tardes, me miró de pies a cabeza conste que estaba sentada y me dijo vos estás más… (con señas de paréntesis en sus costados) queriendo decirme gorda, prosiguió diciéndome sos diferente a la foto que enviaste le dije si un poco. Yo había enviado dos fotos una de rostro y cuerpo completo del mes de agosto del 2015 más o menos no tenia otra foto en mano en ese momento, la Sra. que me contacto me dijo que era para vendedora de Salón creí que mi físico no influiría tanto si no mi CAPACIDAD, mis años de EXPERIENCIA y mi DESEMPEÑO. Pero NO para este Sr. mi “presencia” no era apropiada, no era lo que estaban buscando, ni se tomó el atrevimiento de entrevistarme de una me mandó de vuelta a mi casa justificando todo eso con su “franqueza” y para no hacerme perder el tiempo no se imagina todo el tiempo que perdí y el dinero que invertí para tener buena “presencia” como en toda entrevista de trabajo. Una vez más me sentí vulnerable, una vez más salí sin decir una sola palabra, una vez más me trataron diferente por el hecho de sufrir obesidad. Pero esta vez ya no me callo no seré sumisa NUNCA más, lastimosamente en mi querido Paraguay no hay una ley vigente sobre la discriminación. Yo lucharé por esa ley, por mis derechos por los tuyos, voy a luchar por cada persona que es discriminada por estereotipo, sexualidad, cultura, religión, etc. Todos absolutamente TODOS somos IGUALES y debemos de exigir nuestros derechos no seas el típico Paraguayo conformista nunca vas a ganar nada ahorrandote el comentario, nadie tiene el derecho de despreciarte por como. Di no a la DISCRIMINACIÓN que situaciones como estas no queden impune, necesito tu apoyo para luchar por esa Ley. Para finalizar, esto que me paso me derrumbo por horas pero me levante más fuerte que nunca me ACEPTO totalmente como soy y vos deberías de hacer lo mismo seas como seas nunca dejes que alguien te diga cómo tenés que ser, sé lo que quieras ser, AMATE, VALORATE y por sobre todo LUCHA POR TUS DERECHOS.

FOTO: Perfil de Facebook Natalia Gaete