Por César Sánchez. Bloguero y activista.

Discriminar:
1. tr. Seleccionar excluyendo.
2. tr. Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.

Hablemos de la discriminación. No juzgues a un libro por su tapa dicen. Y, sin embargo, lo hacemos en todo momento.

Constantemente juzgamos a otros seres humanos. Discriminamos a un conjunto de personas sólo por simples factores como la edad, la discapacidad, las diferencias de género, raza, color, religión, las relaciones y el sexo. A estas personas les quitamos sus derechos y muchos privilegios. La pregunta es ¿por qué?. Quiero tratar de entender la base de la discriminación con una serie de pensamientos sobre el tema.

Analicemos el por qué. Empecemos con una pequeña imagen:

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Esta es una imagen de un tigre. Los seres humanos sabemos un montón de cosas sobre los tigres. Estos animales comen carne, son rápidos y peligrosos. En realidad, a pesar de que no sabemos nada acerca de este tigre en particular, asumimos varias de estas cosas.

La base de tu experiencia es sólo lo que escuchaste acerca de los tigres. Crees que sabes lo que es un tigre, pero es probable que nunca conociste a uno en persona. Es bastante improbable que tu conocimiento acerca de los tigres provenga de una experiencia real, basada en recuerdos. Sin embargo, en muchos contextos, este conocimiento parcial de la conducta del tigre te es totalmente suficiente. Tu tendencia natural a evitar tigres aumentará tus posibilidades de supervivencia. También hay una pequeña probabilidad de que el contacto con este tigre te provea una experiencia increíble que recordarás por el resto de tu vida, pero ya que no sabemos nada de él, parece más seguro simplemente evitarlo.

Aparte de este concepto de categorización (algunas cosas son tigres, otras no lo son), nuestro cerebro tiene otra propiedad increíble, la capacidad de generalizar.

No importa desde qué ángulo veas a otro tigre, lo vas a reconocer. A pesar de que la imagen del tigre esté impresa en tu retina, podés ver a otro tigre diferente y tu cerebro es capaz de extraer algunas características y va a reconocer elementos y compararlos con la información en tu memoria. Así lo ponemos en la misma categoría, a pesar de que los tigres sean todos únicos y diferentes.

Podemos categorizar las cosas rápidamente, como peligrosos o no peligrosos. Y el conocimiento es todavía más relevante para las cosas que son similares, pero no exactamente idénticas. Por ejemplo, los tigres son peligrosos, y también lo son los pumas, a pesar de que sean un poco diferentes. Esta es una habilidad crucial que salvó al ser humano innumerables veces en su historia.

Esta combinación de habilidades es muy interesante y útil. Sin embargo, también la utilizamos de una manera triste. Una de ellas es poner a la gente, o ideas, en categorías. ¿Soy un comunista, liberal, feminista, ecologista? ¿Soy heterosexual, gay, bisexual? ¿Soy un metalero o un fan del reggaetón? ¿Qué pasa con mi género? ¿Qué pasa con otras personas? ¿Qué puedo asumir de su apariencia?

Tratamos de categorizarnos a nosotros mismos como categorizamos a otros. Consideramos que uno tiene que seleccionar todo esto dentro de un conjunto de identidades predefinidas. Por ejemplo, las normas relativas a la ropa y los géneros son increíblemente sólidas. Aquellos seres humanos que parecen encajar perfectamente en una caja a menudo son considerados y se consideran a sí mismos, como personas que saben lo que quieren, mientras que otros permanecen en una indecisión dolorosa.

Por supuesto, así como nos categorizamos a nosotros mismos, categorizamos los demás, a menudo teniendo en cuenta lo que dice en el rótulo de la caja de su categorización y pensamos que eso nos enseñará, en un parpadeo, todo sobre una persona y sus opiniones. Al igual que hicimos con nuestro tigre, en el comienzo del artículo. Consideramos una imagen parcial de un individuo como una buena descripción de todo lo que hay que saber acerca de esta persona. ¿Por qué confiamos tanto en esta imagen incompleta?

La recopilación de conocimientos acerca de algo o alguien es un proceso largo, difícil y engorroso. Se necesita una cantidad significativa de tiempo y esfuerzo y el aprendizaje no garantiza ningún alivio. El aprendizaje trae convicciones, pero también trae más preguntas que responder. Por otra parte, la cantidad de tiempo que uno invirtió en la construcción de conocimientos sobre un tema en particular nos hace más resistentes a nuevos resultados experimentales. Estos dos componentes nos empujan a mantener nuestro propio conjunto de convicciones, sin tratar de desafiarlos.

En mi opinión, esta es la clave de la discriminación: El prejuicio de que todas las personas que pertenecen a una determinada categoría comparten un cierto conjunto de propiedades. ¿Qué tan relevante es el conjunto de propiedades que enlazo con una comunidad? ¿En qué se basa? ¿Hasta qué punto este individuo pertenece a la comunidad que estoy pensando?

Hacernos estas preguntas es difícil porque significa que uno tiene que admitir que no sabe nada. Varias veces al día.

Cuando se trata de personas, las cosas son aún más impredecibles. Nuestras creencias deben ser desafiadas sobre una base regular. Por ejemplo, la sociedad percibe que los géneros y la sexualidad están cambiando, pero también piensan que esto interrumpe un modelo de familia que se ha utilizado durante miles de años. Y muchos tendrán más dificultades para aceptar nuevas ideas que están en contra de lo que consideran como verdadero sin ninguna duda. Construyeron sus vidas en torno a esas ideas.

Es fácil caer en la tentación de la violencia cuando se trata de estos asuntos tan importantes. Pero las buenas decisiones son el resultado de un proceso largo, que requiere la comprensión de todos los puntos de vista diferentes.

Ese es un desafío constante: hacernos preguntas. Y hoy te invitamos a conocer experiencias. Historias de personas que te van a ayudar a conocer más sobre una realidad que tenemos que afrontar. Es nuestra opción no discriminar, es nuestra decisión conocer más y en base a eso crear nuestra realidad.